Tulipanes en el desierto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EPISODIO 2: Tulipanes en el desierto

Inmensa fue la sorpresa cuando, viajando por la ruta 40 entre las provincias de Catamarca y la Rioja, encontramos tulipanes en el desierto.

Era enero y el calor agobiante parecía haber tramado un espejismo. Bajamos del auto y allí estaban, anaranjados, esplendorosos, radiantes, como copas apuntando al cielo. Crecían en la arena, en una depresión del terreno, al lado de la ruta. Juntamos semillas. No eran tulipanes, eran portulacas, como las que conocíamos pero diferentes.

Portulaca echinosperma creciendo en su ambiente natural en la provincia de La Rioja

Al año siguiente cultivamos las plantas en Buenos Aires y sucumbieron con la humedad. Luego comenzamos a investigar. Descubrimos que se trataba de la portulaca del arenal (Portulaca echinosperma), una especie anual, endémica de nuestro país. Llevamos las semillas al laboratorio de la Facultad de Agronomía de la FAUBA y allí realizamos ensayos de germinación con Patricia. Y Patricia tomó fotos de las semillas con el microscopio electrónico y las fotos revelaron más magia. Las semillas presentaban estructuras que semejaban un erizo, de ahí su nombre “echinosperma”. Una de esas fotos ganó un concurso.

Foto que tomó Patricia de la semilla de P. echinosperma con el microscopio elerctrónico.

Luego probamos cultivándola en arena, en canteros, con diferentes sustratos durante varios años. Y descubrimos que, en climas húmedos como el de Buenos Aires, crece muy bien en contenedor a pleno sol, empleando un sustrato para almácigo a base de turba y perlita con excelente drenaje.

Ensayo de cultivo de P. echinosperma en contenedor con arena de río en Buenos Aires.

Las flores de P. echinosperma semejan tulipanes

Este verano la cultivamos en invernáculo, donde las temperaturas rondaron los 40°C, la fertilizamos con potasio y obtuvimos una floración más abundante y prolongada.

Floración abundante en cultivo con turba y perlita como sustrato.

La portulaca del arenal crece ahora en nuestro jardín en Mar del Plata, cerca de la arena del mar y tan lejos de la arena del desierto que la vio nacer. Algo parecido ocurre con Portulaca grandiflora, la “hermana famosa”, nativa del NOA que prospera muy bien en el clima marítimo.  Pero existe una gran diferencia entre ambas. En el caso de P. echinosperma se trata de material silvestre sin ningún tipo de mejoramiento mientras que P. grandiflora ha sido mejorada en Europa durante muchos años.

Flores simples de P. echinosperma

Flores dobles de P. grandiflora, especie nativa de Argentina que ha sido mejorada en Europa 

En las flores simples de P. echinosperma se expresa la pureza de las flores silvestres que aún no han sido modificadas por el hombre. Tal vez algún día dispongamos de cultivares o híbridos multicolores de flores dobles que prosperen en ambientes más húmedos y tal vez algún día se haga famosa en todo el mundo como su hermana.

Mientras tanto tendremos que contemplarla en el invernáculo, donde emulamos su ambiente natural.

Otra opción sería viajar al norte de nuestro país, allí donde el desierto nos engaña con sus espejismos…

 

FIN

Agradecimientos: Francisco Lozano y Patricia del Fueyo